Ana Monzón


Querida Santa Juana, 

¡No sabes la gran alegría que me supone poder comunicarme contigo, mi inspiración! Una mujer sensible a los desfavorecidos, moribundos, con una actitud solidaria de amor al hermano, siempre, incluso en tiempos de epidemia, que tuvo el valor y la fuerza suficientes para crear una orden religiosa que transformó la sociedad desde la educación a la mujer. Proyecto aún vigente.

Y en este momento de pandemia por covid-19, tu proyecto, nuestro proyecto de misión toma más fuerza, por lo que debo estar más atenta a la realidad que vivo, mi entorno, y aportar como seguidora de Cristo, mi trabajo, mi oración y mis esfuerzos encaminados hacia el débil. Sin olvidarme de tus palabras: "llenad nuestro nombre¨, frase en la que aludes a la Santísima Virgen María para que sigamos files a la palabra de Dios, acojamos con alegría las decisiones del Padre y llevemos el mensaje de Jesús a nuestra familia, trabajo y entorno. 

Quiero ser fuerte como tú , Santa Juana, y así soltar lastre , dejarme llevar por el Espíritu, y que las manos de Dios me utilicen como su instrumento, y yo como oveja fiel no olvide nunca que tú habitas en el desfavorecido y es un honor ser servidora de Cristo.
Con mucho cariño:

Ana Monzón Socías