IX Encuentro Bianual - 3, 4 y 5 de Julio 2026

24.07.2026

Convocad@s a ser luz: Crónica viva y testimonios del IX Encuentro General de la Red Laical (Provincia del Mediterráneo) 

«Vosotros sois la luz del mundo. No se enciende un candil para taparlo con un celemín, sino que se pone en el candelero para que alumbre a todos en la casa.» (Mt 5, 14-15)

Del 3 al 5 de julio de 2026, la casa de Madrid abrió sus puertas para acoger a laicos, laicas y religiosas de la Orden de la Compañía de María de Nuestra Señora (ODN) procedentes de todos los rincones de la Provincia del Mediterráneo (zonas Norte, Centro, Sur, Este, Oeste y el grupo Virtual), celebramos nuestro IX Encuentro General de la Red Laical.

A lo largo de un fin de semana lleno de abrazos, oración profunda, diálogo franco y compromiso renovado, hemos experimentado la fuerza de una Red que no solo se reúne, sino que camina unida, tejiendo lazos entre el carisma de Santa Juana de Lestonnac y el servicio transformador del mundo.

1. Viernes 3 de julio: La alegría del reencuentro y la casa abierta:

Las primeras horas de la tarde estuvieron marcadas por la emoción de los abrazos demorados y la calidez de la acogida suponía dejar atrás el ajetreo diario para adentrarse en un espacio de familia. 

A las 21:00h, la cena compartida sirvió como marco perfecto para ponernos al día, recordar anécdotas y preparar el corazón para las intensas jornadas que nos aguardaban.  

2. Sábado 4 de julio: De la luz contemplada a la luz compartida:

🕯️ Oración inicial: «Cómo es luz María para nosotros»

A las 09:30h abrimos formalmente el Encuentro con la presentación del lema y la dinamización de los tiempos y espacios del fin de semana:  Seguidamente, nos adentramos en un profundo momento de oración donde cada zona geográfica ofreció su mirada sobre la figura de María como faro y guía de nuestra vocación laical  

  • Zona Norte ("Llenad vuestro nombre"): A la luz del pasaje del Presentación en el Templo (Lc 2, 21-35), contemplamos cómo Juana de Lestonnac acoge la Luz divina cuando comprende que es ella misma quien debe tender la mano a las necesidades de su época.

  • Zona Centro ("¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?"): Desde el pasaje de la Visitación (Lc 1, 39-52), profundizamos en María como síntesis viva de nuestra propia identidad en la Compañía de María

  • Zona Sur ("Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo"): A través del Anuncio a María (Lc 1, 26-38), la contemplamos siempre atenta, disponible y en salida hacia las necesidades de los demás.

  • Zona Oeste ("Haced lo que Él os diga"): Desde las bodas de Caná (Jn 2, 1-11), redescubrimos a María como el referente cercano y el horizonte permanente de nuestro seguimiento de Jesús.

  • Zona Este ("Perseveraban unánimes en la oración con María"): Evocando los Hechos de los Apóstoles (Hc 1, 12-14), en comunidad orante y fraterna.  

📘 «Ayudar a ser luz»: Enmarcando la X Asamblea General

A las 10:30h, Nely Andrés odn, Provincial, expuso y contextualizó el Documento 3 de la X Asamblea General: «Acoger y responder a la novedad que Dios nos ofrece». Nely nos invitó a dejarnos interpelar por las 9 grandes claves que sustentan nuestro ser Cuerpo Apostólico hoy:

  1. Creer en la promesa siempre nueva de Dios, confiando en el futuro sin replegarnos.

  2. Vivir la centralidad en el Señor como Fuente de Vida y cimiento orante.

  3. Reflejar a Dios en nuestra vida, siendo mediaciones humildes que comuniquen el Evangelio con sencillez.

  4. Trascender lo propio con pasión apostólica, cuidando la formación carismática y la presencia en las fronteras de vulnerabilidad.

  5. Caminar juntos en interacción, acogiendo la riqueza de la diversidad en los Núcleos Apostólicos.

  6. Crear una cultura del encuentro y del cuidado, con especial atención a los más frágiles.

  7. Habitar el mundo desde la ecología integral y la justicia social.

  8. Participar en la renovación sinodal de la Iglesia.

  9. Actuar en el hoy con audacia y visión de futuro, al estilo intrépido de Santa Juana.

Tras un enriquecedor diálogo y la habitual Foto de Grupo en el jardín a las 12:00h dedicamos la última hora de la mañana a una dinámica participativa para recoger reflexiones, inquietudes, preguntas y acentos de cada realidad local.

🤝 Perdonar, servir y celebrar

Por la tarde, el trabajo se centró en la vivencia del perdón a través de la Parábola del Hijo Pródigo.  La reflexión personal y el trabajo en pequeños grupos nos permitieron aterrizar la misericordia en nuestras relaciones diarias

A las 19:00h celebramos la Eucaristía bajo el lema «Ser luz tendiendo la mano».  Fue un momento litúrgico de honda emoción donde la mesa del Pan y de la Palabra renovó el envío de nuestra vocación laical

Al caer la noche, la fraternidad se vistió de fiesta: compartimos una cena fría con productos típicos traídos con cariño de cada región (embutidos, quesos, dulces tradicionales...) y disfrutamos de una velada festiva llena de risas, cantos y bailes que prolongó la alegría de sabernos comunidad

3. Domingo 5 de julio: "Ser luz acompañando" y horizontes de futuro:

El domingo comenzó con la oración matutina inspirada en la canción «Sé mi luz» de Ain Karem.

Acto seguido, a las 10:00h, nos adentramos en el bloque titulado «Ser luz acompañando» centrado en los vínculos crecientes entre la Fundación FISC y la Red Laical.

Dentro de este marco se ofreció uno de los momentos más conmovedores y clarificadores de toda la jornada: el testimonio de María Piñeyroa de la Fuente y de Mercedes Redondo.

💬 Testimonio de María Piñeyroa de la Fuente

Antes de nada creo que es preciso comentaros por qué estoy aquí. La razón fundamental es que he participado en el Voluntariado Salongo de FISC en varias ocasiones. En 2022 estuve en Pereira (Colombia); en 2023 en Atauro (Timor Leste) y en 2024 en los asentamientos de Níjar en Almería. A todo esto se une el hecho de que soy miembro de Red Laical desde 2014-por una coincidencia como consecuencia de ser antigua alumna del cole de La Enseñanza, También en 2022 trabajé como profe de primaria en el colegio Lestonnac, dándome así la oportunidad de desarrollar mi verdadera vocación.

Debido a todos estos antecedentes, en el encuentro de R.L de hace dos años, me pidieron que aportase mi visión o cómo veía desde mi perspectiva, la relación FISC- Red Laical. Como en ese momento estaba trabajando fuera, lo que hice fue enviaros un audio comentándolo.

En esta ocasión, aprovechando que venía presencialmente me invitaron a comentar algo al respecto. Claro, comentar lo mismo me parecía un poco suplicio para quienes ya lo habíais escuchado, así que me dieron un poco de carta blanca para enfocarlo como quisiera. Me vine un poco arriba y lo preparé estupendamente. Bueno pues os cuento que desde ayer por la mañana que empezó el encuentro, he ido poniendo tics mentales en cada uno de los apartados que tenía preparados.

¡Todo lo que había preparado, ya lo habéis dicho!

La verdad es que me surgía una doble sensación. Por una parte me sonreía para mis adentros pensando lo ilusa que había sido pensando que podía aportar algo diferente. Por otra, me sentía muy contenta de sentir y comprobar la común unión de todas las personas que integramos la Red Laical. Realmente a todas nos une la misma espiritualidad, pero verlo y vivirlo de forma tan expresa, me llenaba de esperanza y de que realmente todo es posible.

No obstante esa gratificante sensación, yo sigo con el compromiso de dar ahora esta pequeña charla, así que, aunque os vais a sentir plagiados en muchas de las cosas que vais a escuchar ahora,, os pido un poco de clemencia y que, a pesar de ello, aguantéis estoicamente en vuestros asientos hasta su finalización.

Comenzamos con el plagio.

Quiero contextualizar un poco lo que voy a contar y desde donde voy a partir para hacerlo. Y lo voy a hacer desde tres lemas. La primera parte desde el lema general de este encuentro-que por cierto me encanta- y que es "Convocados a ser luz"; la segunda parte, desde el lema de esta sección que habéis titulado "ser luz acompañando" y la tercera (y barriendo un poco para la patria chica) con el lema que expresó ayer mi grupo en la presentación: "María, luz de la sencillez que ilumina y guía nuestra vida cotidiana".

El primer lema me lleva con una fuerza irresistible a lo vivido en la visita del Papa. Tuve la suerte de poder acudir con los grupos de confirmación y de jóvenes de mi parroquia. Convocados todos los cristianos por la luz de la Iglesia, a la luz de la Iglesia y para ser luz de la Iglesia. La Iglesia como gran luz que nos guía. Esa Iglesia universal de todos y hacia todos. Impresionaba la muchedumbre, de todas edades y Órdenes. Me surgió el sentimiento de lo variopinto que es el Pueblo de Dios y, al mismo tiempo, qué necesarios somos todos! Porque como decíamos ayer en la eucaristía, la mies sigue siendo mucha.

Convocados a través del Papa para alzar la mirada a Cristo. Pero nada tendría sentido si después de alzar la mirada para verle a Él, no sintiésemos la necesidad imperiosa de dirigir nuestra mirada al hermano. A ese hermano que por cercano y humano, a veces, no nos resulta fácil aguantar.

Dentro de la diversidad de esa Iglesia universal, las personas que formamos parte de R.L nos alimentamos especialmente de la luz de la Compañía de María. Eso ¿qué significa? Para mí, el lema de esta sesión: "Ser luz acompañándo". Me da lo mismo como ODN, como R.L, como FISC, como centro educativo o Residencia de estudiantes. ¿Qué implica o qué supone? Una actitud de servicio. De servicio hacia el otro y que se traduce en ser constructores de verdaderas relaciones humanas. Y no es un hacer voluntariado sino un ser voluntario. Esa actitud de servicio es lo que implica formar parte de la Compañía de María, entres por la puerta que entres (R.L, FISC…). En el audio de hace dos años hablaba de departamentos dentro de una misma organización, hoy lo cambio y digo que son puertas abiertas hacia una misma luz, Lo que nos lleva (otra vez a plagiar) a los tres enunciados del panel:

-Compromiso de vida. Se trata de un "ser" permanente y no de un "hacer puntualmente",

-Compromiso solidario. El compromiso de servicio vital nos conduce obligatoriamente al compromiso solidario. La mirada desde el servicio descubre necesidades donde otras miradas no ven nada.

-Evangelización. Se produce con la coherencia de los dos compromisos anteriores.

Y estos tres fundamentos cuyo desarrollo específico vimos y reflexionamos ayer en los 9 puntos y claves de la Asamblea General, es lo que yo he vivido en mis experiencias con FISC. Donde la contraparte siempre es una puerta a la luz de la Compañía de María. Tanto en el centro Teresita Ramírez de Pereira, como en el comienzo del proyecto de misión en Atauro, como en los asentamientos y proyecto del Sjm de Níjar.

Y con esto traigo a colación el tercer lema que os apuntaba al principio "María, luz de la sencillez, que ilumina y guía nuestra vida cotidiana". Así lo viví yo. Desde el detalle sencillo de una entrañable acogida, a la apertura y cercanía de trato con el otro (cualquier otro); desde la escucha activa, la alegría vivida y compartida…desde esa cultura del encuentro y del cuidado que mencionamos tantas veces ayer..

FISC nos ofrece una puerta extraordinaria para abrir la mente y el corazón a otras realidades personales ubicadas en otros contextos políticos y económicos, pero FISC no nos ofrece una luz diferente. Es la misma luz Compañía de María. Y aquí y allí rellenan la misma luz. Esa luz que nos impregna y que nos sentimos llamados a compartir..

Y, con toda esta luz, ¿Cómo me siento yo? Como una cerilla.

Pero que me gusta sentirme así, porque así soy plenamente consciente de que me enciendo y también de que me apago. Me recuerda y me obliga a no olvidarme de que cada día, tengo que volver a encenderme, volver a prenderme de ese fuego que genera vida.

Además, aun sabiendo que la cerilla alumbra muy poquito, ilumina lo suficiente cuando todo está oscuro.

Para terminar., voy a hacerlo con una oración que le pega mucho a una humilde y simple cerilla. En esta ocasión también la tomo prestada (pero no es plagio porque voy a citar la fuente): Dice as´í:

"(…) Vivo agradecida por mis talentos, pero debo trabajar por hacerlos crecer cada mañana o, al menos, no dejarlos morir indiferente. Lucho por ser fiel a lo mejor de mí. Y allí donde me encuentre, intentaré estar presente al cien por cien. No quiero tener pretextos para ser más humana, ni dejar de humanizar mi pequeño mundo alrededor de mí. Te pido Señor la fuerza y la paciencia necesarias para crear en mi vida de cada día, un pequeño espacio de silencio interior donde pueda retirarme y conversar conmigo misma y contigo. Quiero que este cariño que Tú me das, a través de tanto y tantas personas, me ayude a irradiar a los demás, en mi vida cotidiana, la sencillez de una persona feliz, de una persona agradecida.

De una persona libre, feliz y agradecida"

Etty Hillesum, (agosto de 1941)


En este contexto se presentó también la hoja de ruta del Nuevo Equipo Animador Universal que descansa sobre tres hilos fundamentales:

  • Formación: Promover una educación orientada a la construcción de la paz desde la mística de Santa Juana.

  • Comunicación: Impulsar un estilo sinodal a la distancia mediante información transparente y simultánea.

  • Organización: Preparar con entusiasmo los cimientos del próximo III Encuentro Internacional de la Red Laical.

4. Acción de gracias y envío: «Ser luz, ser más luz» :

A las 13:00h nos reunimos para el momento de recogida y acción de gracias final. Tomando el testigo de las reflexiones compartidas, rezamos juntos asumiendo que para ser luz, lo verdaderamente importante es SER SU LUZ.

«Señor, quiero ser luz, como Tú, iluminar al otro, como Tú me iluminas con amor y ternura. Me llamas y me envías a ser luz, y lo quiero hacer desde la experiencia del don recibido. Envíame, Señor, a ser luz y dame constancia, apertura y cercanía. Enséñame a sanar heridas e iluminar las tinieblas, a no dejar de sonreír y de compartir la esperanza.» 

Con la clausura formal, los emotivos agradecimientos y la comida de despedida a las 13:30h. Volvemos a nuestros hogares y comunidades con la certeza de que la llama de la Compañía de María permanece viva, con el corazón encendido como la chispa de una cerilla.